Soy Miguel Ángel Cisneros, natural de Sachabamba, un pequeño pueblo pintoresco ubicado a tres horas de la ciudad de Ayacucho, en donde estudié la primaria. Mis estudios secundarios los completé en la ciudad de Huamanga.

Mis nociones de negocios, se inician desde cuando era muy pequeño. Solía ayudar a mi madre en pequeños tareas propias de mi edad, tales como: cuidar las vacas, llevarles su comida, darles agua; de tal manera que pudiéramos obtener leche, quesos, que comercializábamos en las ferias del pueblo.

En una oportunidad, me pregunté porque no vender ponche de maní, una bebida muy popular en mi pueblo. Se lo comenté a mi madre, quién vio en mi esa habilidad innata para los negocios. Ella preparaba el ponche y yo lo vendía en la feria. Desde ese instante, con tan solo nueve años de edad, me di cuenta a que me iba a dedicar el resto de mi vida.

Producto de mi aprendizaje, he recorrido muchos lugares de mi país, he conocido y experimentado muchas costumbres, tradiciones, sabores y colores de diversos pueblos del Perú. En este viaje de conocimiento, he viajado también a países vecinos y me he dado cuenta de la riqueza gastronómica que tenemos. Y es esa riqueza que les presento en KASAMAMA.

Para un provinciano como yo, la vida en la capital no ha sido fácil, y mucho menos hacer empresa. Pero siempre tuve muy claro que los negocios eran mi habilidad, siempre pensé positivamente y sabía cual era mi objetivo a largo plazo.

Ahora me doy el gusto de presentarles KASAMAMA, el restaurante de comida típica peruana a todos ustedes. Estoy seguro que lo van a disfrutar, porque cada plato ha sido pensado en traer ese pequeño sabor y color de donde es oriundo.

Mi mensaje para todos los provincianos como yo, es trabajar con mentalidad positiva y sacar adelante nuestro país. La autenticidad de los provincianos es una característica que no debemos de perder. Adelante y éxitos.